¿Cuál es la importancia que posee la protesta -en todas sus formas- como medio para construir un pensamiento crítico y una ciudadanía joven activa en Costa Rica?
¿Cuál es la importancia que posee la protesta -en todas sus formas- como medio para construir un pensamiento crítico y una ciudadanía joven activa en Costa Rica?
Todas las sociedades democráticas deben tener un elemento esencial en común: una comunidad participativa. Pero, ¿a qué se refiere este concepto? Una ciudadanía participativa es aquella que se involucra, no solo en las elecciones de los representantes, sino también en las campañas de gobierno, y se mantiene informado y expresa su opinión con respecto a las acciones que toman los gobernantes. Sin embargo, la participación ciudadana no puede mantener al gobierno por sí sola. La rendición de cuentas y la transparencia en sus procesos de parte del gobierno es fundamental. La democracia se trata de crear una relación sana entre la población y el los gobernantes, en la cual se busca que el último trabaje con y para el pueblo solamente. Lamentablemente, es muy común que se presenten situaciones que complican este equilibrio.
En Costa Rica se han
presentado diversas situaciones en las últimas décadas; todos los gobiernos han
hecho daño de una u otra manera, y entre las situaciones más recientes se
encuentra el robo de datos y la corrupción. El país la está pasando mal y el
pueblo ya no cree en el gobierno, al punto que es común escuchar a los jóvenes
decir que prefieren irse del país. ¿Qué se puede hacer en estos casos? ¿Qué
puede hacer el pueblo para lograr que el gobierno se haga responsable de sus
acciones cuando claramente no lo quieren escuchar? La respuesta es el tema
principal de este ensayo: protestar.
Las protestas, o
manifestaciones, son los movimientos sociales cuyo propósito es mostrar la
disconformidad que se tiene con respecto a una situación. Estas han formado
parte de la historia en los últimos cientos de años. Las protestas son una
forma de participación ciudadana; el pueblo se involucra en la política de su
país, y, por necesidad, la toma en sus propias manos. Las protestas pueden
buscar el reconocimiento de los derechos de un grupo de personas, como lo son
las marchas de Black Lives Matter y las del colectivo LGTBQI+, entre otras.
Otras marchas tienen un enfoque más político que social, y buscan corregir
operaciones del gobierno: algunas pretenden protestar sobre el estado de la
educación a nivel nacional, mientras que otras piden deshacerse de un político
o una ley.
En la mayoría de los
casos, estas protestas son pacíficas. No se busca causar un daño, sino tomar
una medida mayor para hacerse notar frente a un gobierno que no presta atención
a las medidas más ligeras. Tomar las calles, como se dice, suele ser una forma
efectiva de lograr captar la atención.
Muchos piensan que, por ser manifestaciones
pacíficas, su efectividad es nula, pero, por el contrario, las manifestaciones
han demostrado su efectividad, y no solo en los tiempos modernos, han sido
efectivas por muchos años. Cada vez son más personas las que están interesadas
en unirse a manifestaciones, y gracias a esto, muchas minorías, mujeres,
personas LGBTQI+ y personas que no son escuchados han tenido la exposición que
merecen y los demás se toman enserio sus problemas y se unen a la lucha contra
los opresores.
Las nuevas generaciones
han tomado como modelo todas las generaciones que vinieron antes, y se hicieron
su lugar en el mundo y en la historia. En la sociedad actual, donde la
corrupción, los prejuicios y las injusticias son noticias diarias, los jóvenes
energéticos y con sed de justicia no pierden el tiempo, y salen a las calles a
protestar. De una u otra manera, se hacen escuchar. Y gracias a ellos, las
formas de protesta no están limitadas, sino que han aprendido a utilizar sus
talentos como herramienta. Escriben canciones y novelas, pintan, incluso por
medio de las redes sociales, a las que las antiguas generaciones ven con
desprecio, han tomado un papel esencial en las protestas de los jóvenes.
Con todo esto, los
jóvenes han revolucionado lo que es la participación ciudadana. Ahora, ser un
ciudadano activo incluye involucrarse en las protestas y participar en las
discusiones en redes sociales, siempre manteniéndose informado. Además, con las
protestas han abierto un espacio en el que los jóvenes pueden participar sin
restricciones, cosa que no les es posible en las votaciones por ser menores de
edad. Por medio de esto movimientos, logran informar a toda la población de lo
que está mal y cómo se pueden corregir los problemas. Junto con esto, las
protestas les muestran a los jóvenes que la esperanza nunca se pierde, y todos
estamos unidos contra todos los problemas que se puedan avecinar.
Otra ventaja es que las
protestas permiten que el joven analice la situación y tomé una decisión
informada, teniendo en cuenta tanto el punto de vista de los protestantes como
de aquellos que se oponen al movimiento. Sin las protestas, los opresores
podrían fácilmente controlar la información que se transmite a la población
para tenerlos de su lado y ocultar sus errores o delitos.
Con esto, también se
fuerza al gobierno a mantener su promesa: rendir cuentas y ser transparente con
sus acciones. Un grupo de personas que sea persistente con su propósito es suficiente
para mantener a raya a los gobernantes, ya que saben que alguien está al
pendiente de sus acciones y están dispuestos a hacer cualquier cosa para frenar
cualquier proceso que vaya en contra de la seguridad e integridad de la
población.
Se puede concluir que las protestas les devuelve el poder al pueblo cuando el gobierno intenta tomarlo todo para sí. Estas buscan reestablecer el equilibrio que se perdió en alguna parte del camino, y mantener el concepto de democracia del país lo más verdadero posible. Principalmente, las protestas son una de las formas más efectivas de participación ciudadana en las que todas las personas pueden tomar parte de la manera que les resulte más conveniente, dando la opción de que la voz de cada uno se escuche.
Araya, B., Bien Jiménez, L. y Chacón, D.
(Ed.). (2020). Educación Cívica 10. Clase Editorial.

Comentarios
Publicar un comentario